Descubra
los Discípulos
Producido
por Comunication Ministries
I.
Descubra una profunda espiritualidad cristiana
La
espiritualidad cristiana es un modo de vida que relaciona quienes
y qué somos con quien y qué es Dios, tal como ha sido
revelado por Jesucristo y como ha sido experimentado por medio del
Espíritu Santo. Nos exhortamos mutuamente a cultivar las
disciplinas espirituales, prácticas a través de las
cuales nos preparamos para ser moldeados por Dios. Dichas disciplinas
incluyen la oración, el estudio bíblico, la adoración,
la mayordomía, el servicio, el estudio de la tradición
de la Iglesia y la hospitalidad hacia las personas extranjeras.
Nuestros ministerios de desarrollo espiritual abarcan desde enseñar
a la niñez a amar a Jesús hasta ayudar a personas
adultas a vivir vidas que sigan el ejemplo de Cristo.
Las
congregaciones Discípulos se reúnen semanalmente para
adorar a Dios y celebrar la Cena del Señor.
II.
Descubra una comunidad verdadera
Aunque
cada congregación Discípulos de Cristo tiene su propia
personalidad, las personas que las componen la membresía
tienen un profundo amor mutuo, oportunidades para crecer y aprender
y diversas maneras de servir a los demás. El amor mutuo de
la feligresía crece en la medida en que crece el sentido
de comunidad verdadera en las iglesias. Sin embargo, ser comunidad
verdadera también incluye el tratar de alcanzar a otras personas—fomentando
el crecimiento de una comunidad diversa en la cual toda persona
es bienvenida y amada.
Las
congregaciones discípulos ofrecen oportunidades para hacer
preguntas difíciles, compartir opiniones, descubrir maneras
de lidiar con los problemas que nos presenta la vida y crecer en
la fe.
Los
Discípulos buscan proveer un rico sentido de compañerismo
y de comunidad para personas de todas edades y de todas clases.
La
Misión de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo)
es: ser y compartir las buenas noticias de Jesucristo, dando testimonio,
amando y sirviendo desde nuestras puertas hasta los confines de
la tierra.
- Hoy,
contamos con cerca de 3,800 congregaciones que comparten las siguientes
características:
- Cada
congregación se gobierna a sí misma y llama a su
propio pastor o a su propia pastora.
- Los
servicios de adoración pueden ser formales o informales,
incluyendo siempre la participación del laicado.
- Se
exhorta la discusión de diversos asuntos, incluyendo aquellos
que sean problemáticos. Es común que haya diversidad
de opiniones sobre un asunto dado.
- Nos
esforzamos para crecer en nuestra diversidad étnico-racial.
III.
Descubra una pasión por la justicia
Los
ministerios “Discípulos” no se detienen a las
puertas de nuestras congregaciones.
Trabajamos
con el propósito de hacer una diferencia en nuestras comunidades.
Como seguidores de Jesucristo, ayudamos a dar comida y abrigo a
las personas deambulantes (“homeless”) y a la niñez
empobrecida. Clamamos por leyes y políticas públicas
justas. La Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) se ha
comprometido a ser una Iglesia anti-racista, que lucha a favor de
la reconciliación.
Nuestros
ministerios causan impacto en toda América del Norte. Nos
“ensuciamos las manos por Jesús”, reparando hogares
y centros comunitarios, limpiando después de desastres naturales
y brindando esperanza cuando hay dolor. Hay organizaciones “Discípulos”
que cuidan de la niñez abusada y de sus familias, de personas
incapacitadas y de envejecientes. Nuestros ministerios de educación
superior educan y adiestran mujeres y hombres para el ministerio
y para carreras en otros campos.
Los
ministerios ultramarinos “Discípulos” cruzan
el mundo. En unión a nuestras iglesias e instituciones hermanas
cavamos pozos, adiestramos pastores y pastoras y vacunamos la niñez,
entre otras cosas. También ayudamos a personas que sobreviven
desastres naturales, crisis económica y guerras.
IV.
¿Qué creen los Discípulos?
La
Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) fue fundada a principios
del siglo XIX en los Estados Unidos. Tratando de superar los desacuerdos
denominacionales, nuestros fundadores y nuestras fundadoras se dejaron
guiar por la visión de una Iglesia de Jesucristo unida, siguiendo
el modelo que presenta el Nuevo Testamento.
Como
la mayor parte de las personas cristianas, afirmamos que:
- Jesucristo
es el hijo del Dios viviente y ofrece salvación por gracia
a toda la humanidad.
- Toda
persona es hija de Dios.
Las
creencias y prácticas comúnmente asociadas a los Discípulos
son:
- Mesa
abierta: La Cena del Señor, también llamada la Comunión,
se celebra semanalmente como parte del servicio de adoración.
Toda persona que cree que en Jesucristo puede participar de la
Cena.
- Libertad
de conciencia: Los Discípulos estamos unidos en un punto
esencial de nuestra fe: el confesar a Jesús como Señor
y salvador. Fuera de esto, cada persona tiene la libertad de seguir
su propia conciencia, dirigida por la Biblia, el Espíritu
Santo y la oración. Se espera que cada creyente respete
la libertad de conciencia de los otros creyentes.
- Bautismo
por inmersión: Cuando una persona se bautiza, deja atrás
la vida egoísta y comienza una nueva vida de fe y confianza
en Dios. Aunque los Discípulos practicamos el bautismo
por inmersión, reconocemos el bautismo de aquellos creyentes
que llegan a nuestra Iglesia de otras denominaciones cristianas.
- La
unidad de la Iglesia: Dios llama a todos los cristianos a ser
uno en Cristo y a procurar oportunidades para testificar y servir
unidos.
- El
ministerio del creyente: Tanto el cuerpo ministerial como el laicado
pueden dirigir servicios de adoración, servir y crecer
espiritualmente.
El
cáliz simboliza el lugar central que ocupa la adoración
para la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo). La cruz
en forma de “X” evoca a Andrés, el Discípulo
de Jesús, y nos recuerda que cada persona tiene un ministerio
que cumplir y que la evangelización es de suma importancia
para la Iglesia
V.
Le damos la bienvenida en la mesa del Señor
La
mesa de la comunión es central tanto para nuestros servicios
de adoración como para nuestra identidad como parte de la
Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo).
Las
congregaciones Discípulos celebran la Cena del Señor
todos los domingos. La mesa es abierta. Eso quiere decir que llamamos
a todas las personas cristianas a responder a la invitación
que Cristo nos hace a acercarnos a él colocándonos
alrededor de la mesa de la comunión. Para los Discípulos,
la mesa abierta es un potente símbolo de nuestro profundo
compromiso con la unidad cristiana. La mesa abierta honra la diversidad
y celebra la unidad del cuerpo de Cristo. Toda persona es bienvenida.
¡Le damos la bienvenida a la mesa del Señor!
Creemos
que Dios está llamando a la Iglesia Cristiana (Discípulos
de Cristo) a ser una Iglesia fiel y en crecimiento, que sea una
comunidad verdadera, que demuestre una espiritualidad cristiana
y que manifieste su pasión por la justicia. Esta es nuestra
visión.
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